La Liga Mendocina de Fútbol Femenino, aquella que reúne a 13 equipos de la provincia y se disputa desde 2016, vivió una de esas tardes que quedarán guardadas en la historia de la competición. El pasado domingo, en el estadio Feliciano Gambarte, perteneciente a Godoy Cruz y que había sido reinaugurado el 5 de julio de 2025 en una jornada emotiva para el pueblo del Tomba, Las Pumas vencieron a las dueñas de casa en tanda de penales y se consagraron campeonas del torneo por quinta vez en su historia, agrandando así una vitrina en la que también reposa la Copa Mendoza.
La tarde del domingo había comenzado con paridad, ya que al término del primer tiempo el marcador no mostraba alteraciones. Sin embargo, el rumbo de la jornada se fue complicando para las dirigidas por Andrés Anit porque Godoy Cruz pegó primero mediante los pies de su número 11, Agostina Mercado, quien a pura gambeta se filtró en el área para definir sutilmente al palo derecho de la arquera. A pesar de la desventaja, la reacción llegó de inmediato, cuando a los 13 minutos Ornela Cangialosi, una de las figuras de Las Pumas en el campeonato -fue la goleadora del plantel con nueve conversiones-, remató desde la medialuna y, tras un rebote en la defensora Nicol Toledano, el balón picó lentamente hasta terminar en el fondo de la red.
“Creo que significó un montón, porque por ahí es algo que veníamos buscando. Cuando llegué, les dije que estoy en el club más grande de Mendoza, el que más historia tiene, el que más campeonatos tiene, porque no sólo se cuenta lo de la Liga Mendocina, que es desde el 2016, Las Pumas tienen mucho tiempo de historia. Sabía a lo que venía y como les dije, en el campeonato siempre tenemos que estar entre los cuatro semifinalistas porque es un club grande. Este semestre que, por ahí comparado con los dos anteriores fue el más flojo, se terminó cumpliendo algo que veníamos buscando y que, para mí, importa un montón”, le expresó Anit a El Femenino.
Con el 1-1 siendo testigo del pasar de los minutos, el partido finalizó en igualdad y, para mayor tensión y emoción, el torneo debió definirse desde el punto del penal. Allí, Las Pumas sacaron ventaja bajo los tres palos, ya que la arquera Celeste Puebla contuvo dos tiros consecutivos -su equipo había fallado el segundo y necesitaba de sus guantes para que todo siguiese igualado-. Magalí Labbé convirtió el decisivo y concretó el 4-2 final.
Las Pumas no sólo corrían con desventaja por haber empezado perdiendo el compromiso, sino también porque la sede definida era nada más y nada menos que la cancha de su rival, el máximo ganador del certamen. Y, en las horas previas al duelo, el Honorable Consejo Directivo de la Liga Mendocina comunicó que la final se llevaría a cabo con la presencia únicamente del público local. Entonces, la mayoría de los espectadores en las tribunas simpatizaba por Godoy Cruz, mientras que apenas un puñado de allegados pudo presenciar la coronación de la visita.
“No se puede pedir otra cosa, para nosotras es un sueño. Yo llevo siete años en Las Pumas, varias llevamos muchos años y no se nos cumplía, no se nos daba este triunfo. Y encima ganarle al Tomba en su cancha fue lo mejor que nos pudo haber pasado a nosotras”, señaló Guadalupe Garro, delantera del equipo. “Darlo vuelta en la cancha de Godoy Cruz con su gente fue lo mejor. Yo creo que es el premio de insistir con este equipo que dio pelea hasta el final y al que subestimaron mucho. Nos lo merecíamos más que nadie”, añadió la enganche Ingrid Cáceres.
Este club es uno de los clubes más históricos y longevos de la Liga. Además, tiene como característica ser una institución vinculada únicamente al fútbol femenino. Al compartir torneo con clubes que tienen presencia en la máxima categoría de la disciplina masculina, la competencia económica es compleja, pero este logro confirma que es posible vencer a los poderosos. Y así lo manifestó el entrenador: “Yo diría que fue el poder contra nada. A nosotros nos cuesta un montón. En nuestra cancha tenemos que hacer tres cuatro controles para bajar una pelota porque literalmente es un montañal. Uno de los proyectos ahora es mejorar la cancha obviamente, pero vamos contra todo. Nosotros las veíamos llegar todas vestidas iguales, con la camperita recién nueva, con hasta las zapatillas idénticas y nosotros nada, las chicas por ahí se compran su conjunto porque también lo sienten, quieren llevar todo el tiempo el escudo de Las Pumas, pero era competir contra todo y nosotras llegábamos y por ahí casi siempre estuve yo solo en la cancha, por ahí se sumaban los demás profes entre cinco, tratamos de hacer todo y ellas hasta kinesiólogo, que es algo que nosotros no hay forma.
Vamos a jugar contra todo, sin tener a las personas más cercanas nuestras, entonces creo que también la final se aplica por eso”.
“Estaba muy tranquila. En el partido también, y es raro porque no sentía nervios. Creo que a las demás les pasaba lo mismo, estaban tranquilas, todas entrábamos en calor, estábamos muy concentradas, estábamos muy metidas en el partido. Teníamos esa bronca de saber que no podíamos traer a nuestra gente, porque Las Pumas son grandes con su gente, entonces al quitarnos eso nos dio tanta bronca que decíamos: ‘bueno, ya está, tenemos que ganar, que nos vean por donde nos vean, pero tenemos que salir campeonas’ y por nosotros salimos campeonas, pero eso fue lo lindo, o sea, fue otro ambiente y nos cambió todo”, añadió Garro. “Me siento orgullosa de mi equipo, de ganar este campeonato”, continuó Cáceres, quien dejó un mensaje para las futbolistas que quieran dar sus primeros pasos en Mendoza: “Que vengan a Las Pumas, que es un lindo club. Que crean. Porque los sueños se cumplen”.
La campaña mostraba que iba a ser un equipo que, a pesar de no llegar como el favorito para la final, sería duro de vencer. En la primera fase, Las Pumas finalizaron en el cuarto lugar con 27 puntos, producto de nueve triunfos y tres caídas. Los números reflejaban una gran actuación tanto ofensiva como defensiva: 41 tantos a favor y 12 en contra. Uno de los partidos clave de la consagración se dio en cuartos de final, instancia en la que derrotaron a AMUF desde los doce pasos tras un 0-0 en el tiempo reglamentario. En semis, el conjunto de Anit, con un tanto de Florencia Gutiérrez, dejó en camino a Gimnasia de Mendoza y confirmó que estaba dispuesto a la coronación, que no se le daba desde 2022. En el Feliciano Gambarte, uno de los recintos más emblemáticos del fútbol mendocino, concretaron el sueño. E irán por más.
👉 Si querés que estas coberturas sigan existiendo, este es el momento de bancarlas. Seguinos, compartí y sumate como suscriptor/a a El Femenino.
💜 Si el fútbol femenino no ocupa espacio en los grandes medios, tenemos que construir nuestros propios espacios. Eso hacemos en El Femenino desde hace casi una década. Pero no podemos hacerlo solos.
Sumate al Club #AguanteElFemenino, te necesitamos del otro lado. Porque el fútbol femenino crece cuando más personas lo ven. Y para que más personas lo vean, necesitamos seguir estando ahí para contarlo.
👉 Suscribite acá o invitanos un cafecito.









